Urdinaren formak
Joël Dagès
Desde el 21 de Marzo 2026
Al 31 de Mayo 2026

La tela recuerda. Sumergida en baños sucesivos de pigmentos y extractos vegetales, conserva la huella precisa de cada gesto y de cada resistencia. Joël Dagès no pinta; deja que los colores encuentren su camino en las fibras. Lo que la obra conserva es la marca de un proceso lento e irreversible.
En su trabajo, la tela nunca parte de cero. Busca en los mercados telas antiguas, tejidos portadores de la memoria del uso y del paso del tiempo. El teñido se deposita entonces sobre esa historia. A través del shibori, técnica japonesa que consiste en plegar y atar la tela, crea, antes de la inmersión en el baño de tinte, zonas de reserva: espacios negados al color, blancos que permanecen en el corazón del índigo. El dibujo nace de la resistencia. Es un arte basado en la confianza: el gesto no impone una forma, sino que crea las condiciones para que esa forma aparezca.
Las formas del azul despliega un conjunto de lienzos sobre bastidor en los que aparecen paisajes sin lugar. Se diría que asoma un horizonte, una superficie de agua en calma, un cielo antes de la tormenta. Pero estas formas no imitan nada. Son aquello que aparece cuando el artista deja que la materia siga su propio camino. El índigo domina, profundo, casi marino. Después surge un naranja color arcilla en una banda luminosa. Un rosa empolvado traza una diagonal inesperada. La tela en bruto aflora como una grieta de luz en la densidad del azul.
Hay algo meteorológico en estas obras, como si estados del cielo hubieran sido trasladados al tejido. Dagès, que dejó París tras treinta años para regresar a la tierra de su infancia, lleva consigo esa atención a los ciclos, a lo que la naturaleza revela cuando se le da tiempo. En Donostia, en esta ciudad atlántica donde el azul está en todas partes, en la bahía de La Concha, en las fachadas de Egia, en la luz cambiante del Cantábrico, Las formas del azul encuentra su propia resonancia. Las obras no han llegado desde fuera; en cierto modo, ya estaban ahí, en ese mismo color.
Joël Dagès
Después de pasar treinta años entre la moda y la enseñanza artística en París, regresó en 2019 a Narrosse, a la casa familiar de Las Landas, para dedicarse plenamente a su práctica artística. Sus teñidos están concebidos como cuadros. Sobre la tela blanca, a través de baños sucesivos, los colores se fijan y se mezclan, creando movimientos vibrantes. Todos los pigmentos utilizados son de origen vegetal y ecológicos, las técnicas de teñido son ancestrales y las telas son de segunda mano.

Sakana | Alkolea Pasaia, 1 - Donostia (Gipuzkoa)
Detailes
Jueves, Viernes y sabados: 11:00 - 19:00 | Domingos: 14:00 - 19:00


